
La elección de Romana durante los años fue la de no centralizar la producción del helado en un solo laboratorio y entregarlo en otra parte, como tantas otras franquicias y cadenas de heladerías hicieron.
Nacemos por un proyecto histórico de heladería artesanal, donde se hacía el helado con amor cada día y es a esto que queremos permanecer conectados.
Nuestra filosofía es servir helados que no tienen más de dos horas de vida y es por eso que su helado siempre se crea dentro de cada tienda, ofreciendo así cada día un producto fresco y genuino ... ¡como en pasado!


